Con el inmenso número de oraciones que han sido escritas, y que aún pueden escribirse, parece imposible aprender los pasos necesarios para crearlas todas. Sin embargo, todas las oraciones, no importa cuán largas sean o cuán complicadas, solo necesitan dos cosas: un sujeto y un verbo. Agregar cualquier otra cosa es como poner glaseado sobre una torta – la torta quedará más sabrosa pero, ráspala y podrás captar el significado básico para el lector.
- Empieza con el sujeto. Este es la persona o cosa que realizará la acción en la oración. Frecuentemente, el sujeto es una o varias personas: yo, tú, la niña, la población de la India, etc. Algunas veces, sin embargo, el sujeto puede ser un animal, un objeto inanimado o algo tan intangible como una idea: gato, pared, celos.
- Escoge tu verbo, la palabra que dice qué acción realiza el sujeto. Los verbos pueden ser muy complejos, dependiendo de cuándo se realiza la acción y cuánto dura. En el centro de toda frase verbal, aún hay un verbo: caminar, pensar, leer, morir, etc
- Asegúrate que tu verbo concuerda con tu sujeto en número.
- Si tu sujeto es la niña del ejemplo anterior, su número es singular – hay una sola niña – y tu verbo también deberá estar en singular. Así, la niña, lee o juega o camina. Si tu sujeto es niños (plural) entonces tu verbo debe ir en plural. Así, los niños leen, juegan o caminan.
- Si estás trabajando con uno de los verbos que requieren verbos auxiliares, también deben concordar en número. La niña ha estado comiendo, pero los niños han estado comiendo.
Agrega un complemento directo, el cual es la persona o cosa sobre la cual el sujeto actúa con el verbo. En la oración “La niña lee un libro” el complemento directo es el libro, el cual es lo que la niña lee. Sin embargo, la oración “La niña está deprimida” no necesita complemento directo. - Si tu sujeto es la niña del ejemplo anterior, su número es singular – hay una sola niña – y tu verbo también deberá estar en singular. Así, la niña, lee o juega o camina. Si tu sujeto es niños (plural) entonces tu verbo debe ir en plural. Así, los niños leen, juegan o caminan.
- Agrega un complemento indirecto si necesitas más información que la que puede ofrecer el complemento directo. Por ejemplo, en la oración “La niña le prestó su libro a su hermano” el complemento directo es el libro y el indirecto es su hermano.
- Utiliza otras palabras que quieras para que tu oración sea más descriptiva, pero que no son necesarias. Empezando con la oración “La niña le prestó su libro a su hermano” podrías querer agregar palabras para crear la oración “La niña de las trenzas le prestó a su hermanito, quien estaba en la cama con gripe, el libro sobre los ponis en la isla Assateague”.
- Crea una oración compuesta al combinar dos oraciones simples con uno de estos conectivos: para, y, tampoco, pero, o, todavía, así. Para ayudarte a recordar, usa el recurso nemotécnico PYTPOTA para los conectivos. Normalmente, tendrás que colocar una coma antes de los conectivos (llamados conjunciones de coordinación).
- Algunos ejemplos de oraciones compuestas son: La niña lee su libro, y su hermano juega beisbol. El niño lee su libro, así que olvidó su juego de beisbol.
CONSEJOS
- En algunos casos la oración tiene un sujeto sobrentendido. Por ejemplo, en la oración “Mira” se entiende que el sujeto es “tú”.
- Una oración simple puede tener más de un sujeto, verbo o complemento, pero, a menos que tengas dos oraciones completas que tengan significado por sí mismas, es una oración simple. Algunos ejemplos son “La niña y el niño leen sus libros¨ (dos sujetos); “La niña se sentó y lloró” (dos verbos). El niño lee su libro y su trabajo escolar (dos complementos).
- Recuerda que cada oración debe terminar con un punto, un signo de interrogación o un signo de admiración.